En resumen. Volubilis es el mejor yacimiento romano de Marruecos, una ciudad en ruinas sobre una colina cerca de Meknes, con mosaicos finos, columnas altas y vistas amplias sobre las llanuras. Fue una ciudad romana desde el siglo I y quedó vacía en el siglo XI. Esta guía cubre su historia, qué ver, cómo llegar desde Fez o Meknes y cómo planear una visita que encaje en tu viaje.
La historia de Volubilis
Volubilis empezó como una ciudad bereber y luego se convirtió en ciudad romana en el siglo I d. C. Se hizo rica con el aceite de oliva, el grano y el comercio, y en su mejor momento vivían aquí unas 20.000 personas. La ciudad tenía un foro, una basílica, baños, templos y casas grandes con suelos de mosaico. Era el extremo sur del mundo romano en esta parte de África.
El dominio romano terminó en el siglo III, pero la ciudad vivió durante siglos. Quedó vacía en el siglo XI y sus piedras se llevaron después para construir Meknes. El yacimiento estuvo enterrado bajo tierra hasta que las excavaciones del siglo XX lo devolvieron a la luz. Hoy es un sitio UNESCO y es uno de los pocos lugares de Marruecos donde puedes caminar por una calle romana y ver el plano de la ciudad completo.
Qué ver: mosaicos y monumentos
Los mosaicos son la mejor parte de Volubilis. Las casas grandes tienen suelos con escenas de mitos romanos: Orfeo con animales, Hércules y sus trabajos, y las cuatro estaciones. Los mosaicos están en su lugar, abiertos al cielo y fáciles de ver desde los senderos. La casa de Orfeo y la casa del Caballero son dos de las mejores y están cerca de la calle principal.
El foro, la basílica y el templo Capitolino están en el corazón de la ciudad. La basílica tiene columnas altas que muestran la escala del lugar. El arco de triunfo, construido en el año 217 d. C., marca la carretera principal y es el lugar más fotografiado. Camina por la calle principal, el Decumanus Maximus, desde el arco hasta la puerta lejana. Dura unos 20 minutos y te da la sensación completa de la ciudad.
Planear tu visita
Volubilis abre cada día, normalmente de 9 de la mañana a 6 de la tarde, con horarios más cortos en invierno. La entrada cuesta unos pocos dírhams y se puede contratar un guía local en la puerta por una pequeña tarifa. Un guía vale la pena, porque el yacimiento tiene pocos letreros y la historia es difícil de leer solo con las piedras. Planea de dos a tres horas para la visita, incluyendo el paseo y el museo.
Lleva agua, sombrero y crema solar, porque hay poca sombra en el yacimiento. El suelo es irregular, con piedras y hierba, así que lleva calzado con agarre. La mejor luz para las fotos es por la mañana o al final de la tarde. El mediodía es caluroso en verano, así que empieza temprano. Hay un pequeño café y una tienda en la puerta, y baños cerca de la entrada.
Cómo llegar desde Fez y Meknes
Volubilis está a unos 30 km al norte de Meknes y a unos 60 km al oeste de Fez. Desde Meknes, el trayecto dura unos 45 minutos. Desde Fez, dura unos 90 minutos. La mayoría de los visitantes va en coche privado o en tour, porque no hay autobús directo al yacimiento. Un taxi desde Meknes puede llevarte y esperar, pero acuerda el precio y el tiempo de espera antes de salir.
El mejor plan es combinar Volubilis con Meknes y Moulay Idriss. Empieza en Meknes, ve a Volubilis por la mañana, para en Moulay Idriss para almorzar y vuelve a Meknes o Fez por la tarde. Una excursión de un día completo desde Fez cubre los tres lugares en unas ocho horas. Si tienes coche, las carreteras son buenas y las señales son claras.
Moulay Idriss: la ciudad santa cercana
Moulay Idriss es un pequeño pueblo en colina a unos 5 km de Volubilis. Es el lugar de entierro de Idriss I, el fundador de la primera dinastía marroquí, y es una ciudad santa para los marroquíes. La ciudad está construida sobre dos colinas, con casas blancas, calles estrechas y vistas sobre las llanuras. Los no musulmanes no pueden entrar en la mezquita ni en la tumba, pero pueden caminar por las calles y disfrutar de las vistas.
Para en Moulay Idriss a almorzar después de Volubilis. Los pequeños restaurantes sirven tajine y carnes a la parrilla, y los cafés tienen vistas sobre el valle. La ciudad es tranquila y empinada, así que lleva buen calzado. Un paseo corto de 30 minutos cubre las calles principales. Los cafés de la plaza sirven té a la menta con vistas sobre el valle y las tienditas venden cerámica y aceite de oliva de la zona. Si tienes tiempo, sube al mirador para la mejor foto de la ciudad y las llanuras de abajo.
Volubilis con niños y familias
Volubilis funciona bien para familias con niños mayores de seis años. El yacimiento es abierto, los senderos son anchos y a los niños les gustan los mosaicos, las columnas y el espacio abierto. Dales una tarea sencilla, como encontrar el mosaico de Orfeo o contar las columnas de la basílica. La visita dura unas dos horas a ritmo familiar, lo cual basta para la mayoría de los niños. Después de la visita, el almuerzo en Moulay Idriss es un buen descanso, y el trayecto de vuelta a Meknes dura unos 45 minutos.
Lleva agua, algo para picar y sombreros para el sol, porque hay poca sombra. El yacimiento no es bueno para carritos, porque el suelo es irregular y los senderos son de piedra. Lleva en brazos a los niños pequeños. Un guía puede contar historias que mantengan a los niños interesados, así que pide un guía bueno con familias. Después de la visita, el almuerzo en Moulay Idriss es un buen descanso antes del trayecto de vuelta.
Volubilis y el mundo romano en Marruecos
Volubilis es el principal yacimiento romano de Marruecos, pero no es el único. Los romanos también construyeron en Lixus cerca de Larache, en Sala Colonia cerca de Rabat y en Cotta cerca de Tánger. Volubilis es el mejor conservado y el más fácil de visitar, con los mejores mosaicos. Muestra hasta dónde llegó el comercio romano y cómo vivía y trabajaba una ciudad en el borde del imperio.
Si te gusta la historia, añade Volubilis a un viaje a Fez o Meknes. Dura medio día y te da un claro descanso de las medinas. El yacimiento es tranquilo, abierto y fácil de caminar, y las vistas sobre las llanuras son amplias. Es una buena parada para viajeros que quieren ver otro lado de Marruecos, uno más antiguo que las medinas y las mezquitas. Lleva una guía o contrata un guía en la puerta, porque el yacimiento tiene pocos letreros, y un guía puede señalar los mosaicos y los planos de las casas que son fáciles de pasar por alto por tu cuenta.