En resumen. Chefchaouen es el pueblo azul de Marruecos, en las montañas del Rif del norte. La ciudad antigua está pintada de tonos azules, y las calles son tranquilas, empinadas y llenas de tienditas y cafés. Esta guía cubre las mejores cosas que hacer en Chefchaouen, cuánto dura cada una, cuánto cuesta y cómo planear uno o dos días en el pueblo.

¿Por qué es azul Chefchaouen?

Chefchaouen está pintado de azul por una mezcla de razones. Algunos dicen que el azul mantiene las casas frescas, otros dicen que aleja los insectos, y otros dicen que vino de familias judías que se instalaron aquí y pintaron el pueblo de azul. La verdad es una mezcla de las tres, y el pueblo mantiene el color hoy porque a los visitantes les encanta y los locales están orgullosos de él.

El azul no es un solo color. Va del azul cielo pálido al índigo profundo, y cambia con la luz durante el día. Las mejores fotos son por la mañana, cuando la luz es suave y las calles están tranquilas. Camina por las calles despacio y mira las puertas, las ventanas y las escaleras. El pueblo es pequeño y toda la ciudad antigua se puede caminar en un día. La mayoría de los visitantes pasa un día caminando por las calles y un segundo día en una ruta de senderismo, que es el ritmo adecuado para un pueblo tan tranquilo.

Camina por las calles azules

Lo mejor que hacer en Chefchaouen es caminar. Empieza en la plaza principal, Plaza Uta el-Hammam, y camina por las calles de la ciudad antigua. Las calles son empinadas y de piedra, así que lleva buen calzado. Las calles son tranquilas, con gatos, tienditas y puertas azules en cada esquina. Planea de dos a tres horas para un paseo lento, con pausas en un café.

Lleva el bolso cerca, pero el pueblo es seguro y tranquilo. Pregunta antes de hacer fotos a la gente y no bloquees una calle para una foto larga. Las tiendas venden alfombras, mantas, cuero y cerámica, y los precios suelen ser más bajos que en Marrakech. Regatea con suavidad, empezando con la mitad del primer precio. Una compra pequeña es un buen recuerdo del pueblo. Las tiendas venden mantas tejidas a mano, bolsos de cuero y cerámica, y los precios suelen ser más bajos que en Marrakech, así que es un buen lugar para comprar un regalo.

La kasbah y la plaza principal

La kasbah está en la plaza principal, Plaza Uta el-Hammam. Tiene una torre, un pequeño museo y un jardín con árboles y una fuente. La entrada cuesta unos pocos dírhams y la visita dura una hora. Sube a la torre para ver los techos azules y las montañas. El museo muestra artesanía local, fotos y la historia del pueblo.

La plaza principal tiene cafés con terrazas, donde puedes sentarte con un té a la menta y mirar cómo pasa el pueblo. La plaza es el punto de encuentro para tours y para paseos por la noche. Por la noche, la plaza se llena de familias y visitantes, y los cafés siguen abiertos hasta tarde. Es un buen lugar para descansar después de un paseo y planear el día siguiente.

Ras el-Maa y la cascada

Ras el-Maa es una pequeña cascada y manantial en el borde de la ciudad antigua, a unos 15 minutos a pie de la plaza principal. El agua baja de las montañas y las mujeres lavan ropa en las pozas, como han hecho durante siglos. El sendero es empinado y de piedra, así que lleva buen calzado. La visita dura unos 30 minutos.

Desde Ras el-Maa, puedes subir la colina hasta la mezquita Española, un edificio blanco en una colina al este del pueblo. El paseo dura unos 30 minutos y la vista al atardecer cubre todo el pueblo azul y las montañas. Es el mejor lugar al atardecer en Chefchaouen. Lleva agua y una chaqueta ligera para la subida, porque el viento aumenta por la noche y el sendero es empinado en algunos tramos. Lleva agua y una chaqueta ligera, porque el viento aumenta por la noche.

Senderismo en las montañas del Rif

Chefchaouen es una buena base para rutas de senderismo en las montañas del Rif. El paseo a la mezquita Española dura unos 30 minutos y es la ruta más fácil. Para un paseo más largo, el sendero a las cascadas de Akchour dura una hora a pie después de un trayecto de dos horas en coche, con pozas y un puente natural de roca por el camino. El paseo a las cascadas de Akchour dura unas dos horas en coche y luego un paseo de una hora, con pozas y un puente natural. La ruta es mejor en primavera, cuando el agua está llena y los valles están verdes.

Para una ruta más larga, el Parque Nacional de Talassemtane tiene senderos por bosques de cedros y abetos, con vistas sobre las montañas. Un guía vale la pena para una ruta larga, porque los senderos no están bien marcados. Di a tu guía tu nivel y elegirá un sendero que encaje. Lleva agua, algo para picar, un sombrero y crema solar, porque el sol es fuerte en las montañas.

Comida y dónde alojarse

La comida en Chefchaouen es sencilla y fresca. Prueba el tajine, las carnes a la parrilla y el queso de cabra local, que se vende en el mercado. Un almuerzo en un pequeño restaurante cuesta unos 8 a 20 euros por persona y una cena cuesta unos 10 a 25 euros. Los cafés de la plaza principal sirven té a la menta, café y pasteles, y son buenos para una mañana lenta.

Quédate en un pequeño hotel o una casa de huéspedes en la ciudad antigua, cerca de la plaza principal. Una buena habitación cuesta unos 40 a 80 euros por noche, con desayuno incluido. Las calles son empinadas, así que pide una habitación cerca de la plaza si las escaleras te resultan difíciles. Reserva pronto en primavera y otoño, porque el pueblo es pequeño y los mejores lugares se llenan rápido.

¿Cuántos días necesitas en Chefchaouen?

Un día basta para ver los lugares principales: las calles azules, la kasbah, Ras el-Maa y la puesta de sol desde la mezquita Española. Dos días te dan tiempo para una ruta a Akchour, una mañana lenta en un café y un paseo por las calles sin prisas. Tres días te permiten añadir un viaje a Tetuán o una ruta más larga en el Rif.

Chefchaouen es un pueblo lento y premia un ritmo lento. Siéntate en un café de la plaza principal con un té a la menta y mira cómo pasa el pueblo, porque así es como los locales pasan sus noches. No intentes verlo todo en unas horas. Planea un paseo principal por la mañana, un almuerzo largo y un paseo al atardecer al final de la tarde. Deja una mañana libre para un café y un paseo. Las calles azules son mejores cuando tienes tiempo para mirar hacia arriba y sentarte.