En resumen. Tánger es una ciudad portuaria del estrecho de Gibraltar, donde el Atlántico se encuentra con el Mediterráneo y Europa está a un viaje corto en ferri. Tiene una kasbah, una medina, grutas, un cabo y una playa larga, y se siente distinta del resto de Marruecos. Esta guía cubre las mejores cosas que hacer en Tánger, cuánto dura cada una y cómo planear uno o dos días en la ciudad.
La kasbah y la medina
La kasbah está en una colina sobre la medina, con muros blancos, puertas azules y vistas sobre el puerto y el estrecho. Camina por las calles por la mañana, cuando la luz es suave y las calles están tranquilas. El museo de la kasbah, en el antiguo palacio, muestra arte marroquí, mapas y la historia de la ciudad. La entrada cuesta unos pocos dírhams y la visita dura una hora.
La medina bajo la kasbah tiene calles estrechas, tienditas y cafés. Es más pequeña que las medinas de Fez y Marrakech, y es fácil de caminar. Ve con un guía la primera mañana, porque las calles son empinadas y es fácil perderse. Planea de dos a tres horas para la kasbah y la medina, con una pausa en un café de la plaza principal.
Las grutas de Hércules y el cabo Espartel
Las grutas de Hércules están a unos 14 km al oeste de Tánger, en la costa atlántica. Las grutas son una formación rocosa natural, con un agujero en la roca que parece el mapa de África. La visita dura unos 30 minutos y la entrada cuesta unos pocos dírhams. Ve por la mañana, cuando la luz es buena y las grutas están tranquilas.
El cabo Espartel es un cabo a un viaje corto en coche de las grutas, donde el Atlántico se encuentra con el Mediterráneo. El faro del cabo tiene vistas sobre el mar y el estrecho, y en un día despejado puedes ver España. La visita dura unos 30 minutos. La mayoría de los visitantes combina las grutas y el cabo en un viaje de unas tres horas, en taxi o en tour. Acuerda el precio antes de salir y pide al conductor que espere en cada parada, para no ir con prisa. Acuerda el precio antes de salir.
El puerto, la playa y la Corniche
El puerto de Tánger es un puerto en funcionamiento, con ferris a España y barcos de pesca. Camina por el puerto por la mañana, cuando llegan los barcos y abre el mercado de pescado. La zona del puerto nuevo tiene cafés y un paseo, y es un buen lugar para caminar. El puerto antiguo es más pequeño y está más cerca de la medina.
La playa de Tánger es larga y ancha, con cafés y tumbonas. El agua es fría y el viento es fuerte, así que nadar es para valientes. La Corniche va junto a la playa, con restaurantes y cafés. Camina por ella al final de la tarde, cuando la luz es suave y el mar está tranquilo, y para a cenar pescado en uno de los restaurantes. Camina por la Corniche al final de la tarde, cuando la luz es suave y el mar está tranquilo. Es un buen lugar para un paseo al atardecer.
Arte, escritores y cafés
Tánger tiene un vínculo largo con escritores y artistas. Paul Bowles, William Burroughs y otros escritores vivieron aquí, y los cafés de la medina aún tienen su ambiente. El Café Hafa, en un acantilado sobre el mar, es el café más famoso de Tánger. Tiene terrazas con vistas sobre el estrecho y sirve té a la menta y café. Ve al final de la tarde para la puesta de sol.
La ciudad tiene galerías con pinturas, fotos y libros, y la antigua Legación Americana es ahora un museo de Tánger y Estados Unidos. La entrada cuesta unos pocos dírhams y la visita dura una hora. Camina por la medina con un guía durante una hora y aprenderás la historia del puerto, el comercio y los escritores.
Comida en Tánger
La comida en Tánger es una mezcla de marroquí y española. Prueba el pescado a la parrilla en el puerto, donde el pescado es fresco cada mañana. Una comida de pescado cuesta unos 8 a 20 euros. En la medina, prueba el tajine, la pastilla y el cuscús en los pequeños restaurantes. Una cena cuesta unos 10 a 25 euros por persona. Prueba las tapas de estilo español en los cafés cerca del puerto, donde la comida es una mezcla de ambas orillas.
Los cafés de Tánger sirven té a la menta, café y pasteles, y son buenos para una mañana lenta. Prueba los pasteles locales y el zumo de naranja fresco. Bebe agua embotellada y lávate las manos antes de comer. La comida es fresca y los restaurantes están limpios, así que puedes comer bien sin preocupación. Si quieres una cena elegante, los restaurantes de la Corniche son la mejor elección.
Dónde alojarse en Tánger
Quédate en un hotel de la ciudad nueva o en un hotel pequeño de la medina. La ciudad nueva tiene calles anchas, cafés y hoteles con vistas al mar. Un buen hotel cuesta unos 60 a 100 euros por noche, con desayuno incluido. La medina tiene hoteles pequeños cerca de la kasbah, con vistas sobre el puerto. Las calles son empinadas, así que pide una habitación cerca de la plaza si las escaleras te resultan difíciles.
Reserva pronto en verano, porque Tánger es popular entre los visitantes de España y los marroquíes de vacaciones. Lee opiniones recientes y revisa la ubicación en un mapa antes de reservar. Un hotel cerca de la Corniche es fácil para la playa, mientras que un hotel cerca de la medina es fácil para la kasbah. El puerto del ferri está a un viaje corto en taxi del centro de la ciudad. Los ferris a España salen a menudo durante el día y el cruce dura una hora, así que lleva tu pasaporte si planeas ir.
¿Cuántos días necesitas en Tánger?
Un día basta para ver los lugares principales: la kasbah, la medina, las grutas de Hércules y el cabo Espartel. Dos días te dan tiempo para la playa, una mañana lenta en el Café Hafa y una excursión de un día a Tetuán o Chefchaouen. Tres días te permiten añadir Asilah, un pequeño pueblo costero a unos 40 km al sur, con una medina blanca y arte en los muros.
Tánger es una ciudad portuaria y premia un ritmo lento. No intentes verlo todo en unas horas. Planea un lugar principal por la mañana, un almuerzo largo de pescado y un paseo al atardecer por la Corniche. Deja una mañana libre para un café y un paseo. El estrecho y el mar son las mejores partes de la ciudad y son mejores cuando tienes tiempo para sentarte.